REVOLUCIÓN RUSA
La Revolución Rusa y sus Consecuencias
Este documento resume los temas principales, ideas clave y hechos importantes relacionados con la Revolución Rusa y el posterior establecimiento y desarrollo de la Unión Soviética, basándose en los extractos proporcionados.
1. La Situación de Rusia antes de la Revolución (Principios del Siglo XX):
Antes de la Revolución de 1917, Rusia era un país significativamente atrasado en comparación con otras naciones europeas.
- Economía: La industrialización era débil y concentrada en áreas específicas. La base de la economía era la agricultura, la cual era rudimentaria y estancada. A pesar de la abolición oficial del feudalismo cuarenta años antes (en 1861), los campesinos debían pagar grandes sumas por la tierra al Estado y a los terratenientes. Aunque la producción agrícola aumentó entre 1881 y 1914, los excedentes de capital se destinaban a pagar deudas de la industria y el ferrocarril con capital extranjero. Se menciona la liberación de los siervos en 1861, que hasta entonces eran vendidos casi como esclavos, a cambio de pagar una enorme cantidad de dinero a los señores y al Estado.
- Política: El zar gobernaba de manera absoluta (autocracia zarista), concentrando todos los poderes y gobernando por decretos sin un parlamento. La figura del zar era considerada sagrada, vista como el representante de Dios en la tierra y jefe del ejército. La policía zarista (okrana) y el ejército sofocaban cualquier intento de oposición política, forzando a los opositores a la clandestinidad. El poder del zar dependía en parte de su carácter personal. Se denuncian casos de corrupción, con la creencia de que la familia imperial estaba siendo manipulada por Rasputín, a quien se consideraba responsable de los males del país y fue asesinado en 1916. La autocracia zarista sufriría su primer revés en 1905 y desaparecería en 1917.
- Nacionalidades: Rusia era un vasto imperio con una gran cantidad de pueblos distintos. A pesar de los intentos de rusificación de las minorías (como fineses, polacos, lituanos, estones, pueblos caucásicos, ucranianos y musulmanes de Asia Central), muchos aspiraban a su independencia. Los zares intentaban imponer el idioma ruso y la religión ortodoxa para asimilarlos.
2. El Surgimiento de los Soviets:
Antes de la revolución de 1917, el partido socialdemócrata (marxista) se organizó en asociaciones secretas de obreros llamadas soviets.
- Función: Su misión era controlar los sectores clave de la economía y las comunicaciones del país para, eventualmente, conquistar el poder político.
- Desarrollo: El primer soviet fue el de San Petersburgo, dirigido por León Trotski. Los soviets se extendieron por otras ciudades, creando un “auténtico poder en la sombra”. Trotski se dio cuenta de que “si dominan las ciudades dominan el país”. Su momento llegaría en octubre de 1917.
3. La Revolución de Febrero y la Caída del Zarismo:
La Revolución de Febrero (finales de febrero según el calendario juliano) marcó un punto de inflexión.
- Contexto: La Primera Guerra Mundial tuvo repercusiones significativas en Rusia. Las celebraciones oficiales en 1913 contrastaban con la “penuria de la población”.
- Eventos: La Revolución de Febrero resultó en la abdicación del zar Nicolás II. Esto puso fin a siglos de gobierno autocrático y dio paso a un Gobierno Provisional. Sin embargo, la estabilidad fue efímera.
4. La Guerra Civil Rusa (1917-1922):
Tras la Revolución de Octubre, estalló una guerra civil brutal entre el Ejército Rojo (bolcheviques) y el Ejército Blanco (fuerzas contrarrevolucionarias).
- Violencia: La Rusia zarista tenía una fuerte tradición de violencia social y política, que se agravó con la brutalización de la sociedad durante la Primera Guerra Mundial. La guerra civil se convirtió en una “válvula de escape para muchos rencores fruto de siglos de opresión social”. Tanto los Rojos como los Blancos recurrieron a declaraciones incendiarias y a la violencia radical. Numerosos jefes militares y aventureros aprovecharon el colapso de la autoridad para realizar pillajes y masacres.
- Ejército Rojo: El Ejército Rojo, liderado por Lenin como líder indiscutido del Partido Bolchevique y Trotski como brillante organizador militar, tuvo ventajas clave. Trotski, viajando en su tren, aumentó la moral y diseñó estrategias. Reintrodujo una estricta disciplina, similar a la época zarista, con jerarquías y obediencia. Los desertores eran fusilados, llegando a organizar regimientos con desertores capturados y aplicarles la “decimatio”. Comisarios políticos y bolcheviques comprometidos se adscribieron a diferentes rangos para asegurar la lealtad de los soldados, con destacamentos de la Guardia Roja listos para disparar a quienes intentaran huir. Trotski movilizó a la Guardia Roja, impuso el uso de oficiales zaristas (supervisados por comisarios políticos y amenazados con represalias familiares) y promovió la creación de un nuevo cuerpo de oficiales. Ordenó levas que aumentaron el tamaño del ejército, incluyendo primero al proletariado urbano y luego a campesinos. Mantuvo la disciplina con medidas draconianas. Se opuso a las unidades de voluntarios y guerrilleros, prefiriendo unidades regulares bajo mando centralizado.
- Ejército Blanco: Las fuerzas blancas se dividieron en diversos grupos, incluyendo cosacos, voluntarios, y fuerzas apoyadas por potencias extranjeras. A pesar de recibir apoyo externo, los historiadores modernos estiman que las fuerzas blancas “jamás superaron en ningún momento los 250 000 efectivos”. Carecían del mando unificado y la disciplina del Ejército Rojo.
- Fuerzas Diversas: Además del Ejército Rojo y el Ejército Blanco, la guerra civil involucró a otras facciones, como los “basmachí” (levantamientos contra las autoridades zaristas y luego rojas en Asia Central), los “bermontianos” (unidades militares con soldados alemanes, paramilitares bálticos y prisioneros de guerra rusos que se negaron a retirarse tras el Tratado de Versalles), y el “Ejército Verde” (fuerza nacionalista ucraniana).
- Impacto Económico: La guerra civil tuvo un impacto devastador en la economía. Para 1921, la tierra cultivada era solo el 62% de la extensión de preguerra, y el rendimiento de la cosecha era solo el 60% del de 1913. El número de caballos y ganado disminuyó drásticamente. El gobierno comunista ruso emitió grandes cantidades de dinero sin respaldo en oro (1918-1921), lo que contribuyó a una alta inflación.
5. El Establecimiento de la Unión Soviética y el Gobierno de Stalin:
Tras la victoria bolchevique en la guerra civil, se estableció la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) en 1923. A la muerte de Lenin en 1924, Iósif Stalin asumió el poder.
- Gobierno Dictatorial de Stalin: Stalin “se convirtió en dueño indiscutible de la Unión Soviética” hasta su muerte en 1953, instaurando un “gobierno dictatorial, totalitario y vertical”.
- Planificación Económica: Los Planes Quinquenales: En lo económico, Stalin “acabó con la NEP en 1929, e impuso la planificación de la economía, con planes quinquenales”. El primer Plan Quinquenal (1929-1933) y los sucesivos tenían como objetivo “acelerar la industrialización de la URSS”. Los planes “señalaban los objetivos económicos que era preciso alcanzar”. Se menciona que los Planes Quinquenales contribuyeron a hacer de Rusia una gran potencia industrial y militar. Según un extracto, los resultados de producción bajo la organización socialista demostraron su capacidad, con un crecimiento industrial significativo: tomando 1913 como 100, la producción cayó a 25 en 1920 (fin de la guerra civil), pero subió a 75 en 1925, aproximadamente 200 en 1929, y 300 en 1932.
- Objetivos de la URSS bajo Stalin: Como sucesor de Lenin y partidario de la doctrina marxista, Stalin buscó:
- Implantar el régimen colectivo en la propiedad y explotación de la tierra.
- Vigorizar y desarrollar extraordinariamente la industria soviética a través de los Planes Quinquenales.
- Convertir a Rusia en una gran potencia militar, defensora de su sistema comunista.
- Propagar la doctrina comunista por todo el mundo y propugnar la revolución.
- Ascenso de Rusia a Potencia Mundial: El gobierno de Stalin “encumbraría a la URSS como potencia mundial después de la Segunda Guerra Mundial”.
6. El Legado de la Revolución Rusa:
La Revolución Rusa tuvo profundas y duraderas consecuencias a nivel nacional e internacional.
- Cambio Político y Social: Puso fin al zarismo, a su “pasado de injusticias, desigualdades y privilegios”, y estableció un gobierno comunista en Rusia, que se convirtió en la URSS.
- Ascenso a Potencia Mundial: Contribuyó al “encumbramiento de Rusia a la categoría de gran potencia política, económica, científica y militar del mundo”.
- División Ideológica Global: Llevó a la “formación en el mundo de dos bandos ideológicos; el del Capitalismo y el del Comunismo, y la rivalidad y discrepancia surgidos entre los mismos”.
- Nuevas Perspectivas Historiográficas: La historiografía moderna tiende a ver la violencia como una modalidad principal de instalación del régimen soviético, aunque se debate la conexión directa con la “modernidad”. Los estudios alemanes, en particular, se centran en diferenciar los tipos de violencia y sus efectos sociales, considerando la violencia no solo instrumentalmente sino también como un mecanismo que crea y desafía jerarquías de poder. La investigación actual también reubica la Revolución Rusa en un marco nacional e imperial, considerando el contexto de un imperio multiétnico que buscaba competir con otros imperios.
- Impacto Lingüístico: El autor Trotski señala cómo el lenguaje ha capturado la distinción entre la Rusia zarista y la Rusia post-revolucionaria, con la introducción de palabras como “bolchevique, sóviet, koljós, posplan, piatiletka” en las lenguas de las naciones civilizadas, contrastando con los “barbarismos” de la era zarista como “zar, cosaco, pogromo, nagaika”.
- Visión del Socialismo: Trotski presenta el socialismo como una nueva etapa en el desarrollo humano, donde el crecimiento de las fuerzas productivas y una organización planificada aseguran un nivel de vida digno y “el sentimiento precioso de la libertad frente a su propia economía”. En esta visión, el hombre no está obligado a dedicar su vida entera al trabajo físico ni depende de las “fuerzas ciegas y oscuras” del mercado, sino que “edificará libremente su economía, es decir, según un plan, compás en mano”. El socialismo busca “radiografiar la anatomía de la sociedad, descubrir todos sus secretos y someter todas sus funciones a la razón y a la voluntad del hombre colectivo”.
En resumen, los extractos analizados pintan un cuadro de una Rusia pre-revolucionaria marcada por el atraso económico, la autocracia política, y las tensiones étnicas. La Revolución de Febrero derrocó al zarismo, pero la inestabilidad resultante llevó a la Guerra Civil, donde el Ejército Rojo de los bolcheviques, bajo el liderazgo de Lenin y la organización militar de Trotski, salió victorioso. El establecimiento de la URSS bajo Stalin significó la imposición de un régimen dictatorial y la implementación de la planificación económica a través de los Planes Quinquenales, transformando a Rusia en una potencia mundial y sentando las bases para la división ideológica global de la Guerra Fría. Los soviets, inicialmente órganos obreros clandestinos, emergieron como un elemento clave en la estructura de poder. La violencia es reconocida como un factor significativo en la revolución y la guerra civil, analizada desde diversas perspectivas historiográficas. La revolución también es vista en el contexto del vasto y multiétnico Imperio Ruso. Finalmente, la ideología socialista se presenta como una visión de progreso y liberación económica y social para la humanidad.


