El Lenguaje en Uso: Variedades y Vicios Lingüísticos
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LENGUAJE EN USO
Variedades Lingüísticas y el Uso del Español
Se aborda la diversidad del español, sus variaciones y los errores comunes en su uso, así como el polémico tema del lenguaje inclusivo.
1. La Lengua Española: Características y Variedades
La lengua es un sistema de signos convencionales sujeto a normas gramaticales, cuyo propósito es permitir la comunicación entre personas en cualquier contexto geográfico o temporal. Se caracteriza por ser:
- Social: La comunidad hispanohablante establece reglas gramaticales para su uso y conservación. Las personas con formación académica tienen la responsabilidad de usarla correctamente. Un ejemplo es la expresión “¡Buenos días!”, que es una fórmula establecida para toda la colectividad. El significado de una palabra como “bolígrafo” es el mismo en cualquier país hispanohablante.
- Estática: Un grupo social o un país no pueden añadir o eliminar términos ni cambiar la estructura gramatical unilateralmente. La Real Academia Española (RAE) acepta nuevos términos cuando han sido utilizados por un período prolongado (alrededor de un siglo) y en la mayoría de los países hispanohablantes, y han sido generalizados por escrito. Los vocablos alterados solo en un país se consideran regionalismos.
- Histórica: La lengua escrita conserva la historia de los términos y, con ellos, la cultura de los pueblos.
- Sistemática: La lengua está regida por normas prosódicas (pronunciación), ortográficas (escritura) y gramaticales (estructura). El dominio de estas reglas es esencial para una comunicación correcta y para evitar distorsiones en el mensaje.
1.1. Variedades Lingüísticas
El término “variedad lingüística” es una forma neutral para referirse a las diferencias lingüísticas entre los hablantes de un mismo idioma, evitando la ambigüedad de “lengua” o “dialecto” debido a la falta de criterios unívocos para su distinción. Las variedades pueden diferenciarse por vocabulario, gramática, fonología y prosodia, influenciadas por factores geográficos, evolución lingüística, sociolingüísticos o de registro.
Existen diferentes tipos de variedades lingüísticas:
- Variedades Diatópicas (Geográficas/Horizontales): Se refieren a las diferencias lingüísticas observadas en distintas regiones geográficas. Estas variaciones pueden incluir acentos, dialectos y expresiones locales. El español rioplatense, por ejemplo, presenta yeísmo con rehilamiento ([ʒ] o [ʃ]), diferente a la distinción entre ll y y que aún se conserva en algunas zonas andinas. Otros ejemplos de dialectos del castellano incluyen el extremeño, canario o andaluz. Las hablas locales o regionales tienen menos cohesión interna que los dialectos.
- Variedades Diastráticas (Sociales/Verticales): Están relacionadas con las diferencias sociales, como el uso de jerga por grupos específicos, reflejando diferencias de clase social, nivel educativo y profesión. Un sociolecto es el conjunto de particularidades del habla típicas de una clase o estrato social. Los sociolingüistas identifican tres niveles de uso de la lengua: el nivel culto, la lengua común y la lengua popular.
- Variedades Diafásicas (de Registro): Se refieren a las adaptaciones en la forma de hablar de acuerdo con el contexto o situación comunicativa, como la diferencia entre el lenguaje formal y el informal. La reflexión final en una situación de comunicación destaca la importancia de identificar y usar registros apropiados en diferentes contextos.
1.2. Habla vs. Lengua
La fuente “Frecuentes errores en el uso del español EPC” subraya la distinción entre lengua y habla:
- Lengua (Idioma): Es la forma establecida y estática que utiliza la colectividad hispanohablante para comunicarse. Es un sistema de signos convencionales, sujeto a normas gramaticales, con la finalidad de que las personas se entiendan en cualquier ámbito geográfico.
- Habla: Es la manifestación individual de la lengua, más dinámica y sujeta a constantes cambios. Puede ubicar la procedencia geográfica, extracción social, nivel económico, tendencias políticas y hasta el estado emocional del hablante. Refleja pertenencia a grupos específicos (jergas) y regionalismos. El habla reproduce modas y fenómenos sociológicos e ideológicos del momento. Las personas “juegan con las palabras, alterando su forma o contenido”, lo que puede dar origen a barbarismos.
1.3. Jergas y Argot
Las jergas son subsistemas de la lengua común que se distinguen principalmente por un léxico propio. No deben confundirse con dialectos, que son variantes geográficas. Las jergas pertenecen a grupos específicos “cuyos modos de habla se alejan de la lengua habitual”. Se clasifican en:
- Jerga profesional: Términos técnicos o especializados de un sector, para comunicación eficiente (ej. médica, legal).
- Jerga social: Para comunicarse de manera críptica, con fines de secrecía o confraternidad (ej. carcelaria, delincuencial).
- Jerga regional: Perteneciente a una comunidad regional o cultural específica, buscando diferenciación y reconocimiento (ej. juvenil mexicana, del Bronx).
El argot es una variedad con finalidad críptica, donde el léxico propio busca impedir la comprensión a quienes no pertenecen al grupo. Históricamente conocido como germanía (lengua de delincuentes), hoy se aplica a diversos grupos (droga, mafia).
2. Errores Frecuentes en el Uso del Español
Las fuentes resaltan varios errores comunes que pueden afectar la claridad y corrección de la comunicación en español.
2.1. Ortografía y Léxico
- Mayúsculas y minúsculas: Nombres propios van en mayúsculas; meses y días de la semana en minúscula (a diferencia del inglés).
- Uso de diccionarios: Recomendable para cualquier texto, especialmente diccionarios de sinónimos y antónimos para versatilidad.
- Palabras homófonas y parónimas: Confusión entre palabras que suenan igual o parecido pero tienen diferente significado y/o escritura (ej. “ahí, ¡ay!, hay”; “haber, a ver”; “porque, por qué, porqué”; “que, qué”; “allá, haya, halla”).
- Barbarismos: Alteraciones de palabras en su forma, contenido conceptual, entonación, pronunciación, o uso inadecuado de extranjerismos (ej. “dentífrico” en lugar de “dentífrico”, “picsina” en lugar de “piscina”). La fuente menciona muchos ejemplos de palabras con grafía o entonación alterada.
- Anglicismos y extranjerismos: Se observa la incorporación de palabras de otros idiomas en el habla juvenil (“after,” “boomer,” “crush,” “ghosting,” “horny,” “iconic,” “me/also me,” “mood,” “random,” “same,” “shipeo,” “to spill the tea,” “to be honest”). Algunos sufren modificaciones morfológicas (“shipeo”, “lolazo”) o truncamientos y deformaciones (“F”, “lit”, “khé”).
- Latinismos: El uso de frases latinas (“ad hoc”, “ad hominem”, “in fraganti”) refleja un nivel académico elevado y precisión. Se deben escribir entre comillas y no se tildan, respetando su forma original sin agregar preposiciones del español.
2.2. Gramática y Sintaxis
- Verbos irregulares: Se detallan conjugaciones incorrectas de verbos irregulares como “cocer”, “soldar”, “forzar”, “satisfacer”, “errar” y “erguir”, entre otros.
- Gerundio: Uso incorrecto del gerundio en función adjetiva o para indicar una acción concluida antes que la principal, lo que puede generar oraciones absurdas. Se debe colocar el gerundio antes del verbo si la acción precede.
- Preposiciones: Errores comunes incluyen el uso incorrecto de preposiciones o la alteración de su lugar en la oración (ej. “a nivel de” en lugar de “en el nivel de”).
- Queísmo y Dequeísmo: Uso indebido de “que” o “de que” para enlazar oraciones, especialmente cuando “es que” se usa como énfasis innecesario en lugar de adverbios de tiempo, lugar o modo.
- Anfibología: Ambigüedad en el significado de una oración debido a la omisión de pronombres personales o la colocación incorrecta de adverbios.
3. El Lenguaje Inclusivo
El lenguaje inclusivo es un tema de debate significativo que “materializa, en parte, las profundas transformaciones sociales que estamos viviendo a nivel local y global. Nos incomoda, nos interpela, nos hace más conscientes del poder político de las palabras.”
3.1. Masculino Genérico y sus Críticas
- Argumento a favor: El masculino genérico (“niños”) se ha sostenido como una forma no marcada que se refiere a individuos de ambos sexos, lo que promueve la economía lingüística y la eficacia comunicativa. La RAE indica que el género no marcado, aunque de forma masculina, incluye y abarca el conjunto (femenino y masculino), haciendo innecesario mencionar el género marcado.
- Contraargumento: Se critica que el masculino genérico invisibiliza a las mujeres y naturaliza una norma construida por un sistema patriarcal. Se señala que el género no marcado masculino podría ser válido para el español debido a una sociedad patriarcal, aunque no todas las lenguas tienen esta característica.
3.2. Estrategias del Lenguaje Inclusivo
Para abordar la invisibilización, se proponen diversas estrategias:
- Formas despersonalizadas: “Les damos la bienvenida” en lugar de “bienvenidos”.
- Desdoblamiento: “Las y los ciudadanos” en lugar de solo “los ciudadanos”. Sin embargo, la RAE considera que el desdoblamiento de artículos como “los y las” es un vicio de dicción, salvo que haya confusión, y recomienda usar formas genéricas como “las personas asociadas”. También considera “todos y todas” un gran error.
- Formas genéricas: “La ciudadanía” en lugar de “los ciudadanos”. Se considera una buena estrategia utilizar la forma genérica, aunque el abuso de ciertos términos como “estudiantado” en lugar de “estudiantes” puede ser negativo al desdibujar la repercusión en los individuos.
- Uso de la “e” o “x”: La “x” se considera potente porque visibiliza a grupos como las disidencias y actúa como un llamado de atención para desnaturalizar lo asimilado como normal. No busca obligar a la gente a hablar de una manera específica, sino generar reflexión.
3.3. Género en el Español
- El español siempre ha contado con género gramatical (masculino, femenino, epiceno, sustantivos comunes). No hay una única regla para su formación debido a la influencia de diversas lenguas.
- Existen sustantivos con masculino y femenino explícitos (hombre-mujer, juez-jueza).
- Muchos sustantivos comunes se usan igual para masculino y femenino, la determinación se resuelve con el artículo (el artista, la artista).
- El epiceno se usa para ambos sexos, tanto en personas como en animales, y también se resuelve con el artículo (la lechuza, el tigre).
- Cargos y profesiones: Muchos sustantivos referentes a cargos o profesiones tienen formas femeninas (arquitecta, ingeniera), que cobraron vigencia con la incorporación de la mujer en esos roles. La opción “presidenta” para “presidente” busca marcar la desigualdad en la representación y expandir los horizontes de posibilidad para que una mujer ocupe ese rol.
- Sustantivos terminados en “-OR” hacen el femenino en “-ORA” (inspector-inspectora).
- No todos los sustantivos femeninos en “a” tienen masculino (“persona”, no “persono”). Ni todos los masculinos tienen femenino (“testigo”, “verdugo”, no “testiga”, “verduga”).
- Los artículos en español incluyen el femenino (la, una), el masculino (el, uno) y el neutro (lo), siendo este último genérico.
4. Cambios Lingüísticos
El estudio de los cambios lingüísticos no es una idea nueva. Los lingüistas buscan profundizar en el estudio del sistema de la lengua a partir del lenguaje concreto, dando prioridad al estudio del habla, ya que es lo que proporciona pruebas. La dicotomía saussureana lengua/habla y la distinción chomskiana entre competencia/actuación se cuestionan, abogando por el análisis de la práctica espontánea.
Los cambios lingüísticos pueden ser internos (originados por la elección de rasgos fonéticos o fonológicos que se comparan con el estándar) o externos (debido a factores extralingüísticos, como el prestigio de una norma estándar). Las diferencias lingüísticas entre los sexos pueden ser producto de una diferenciación social y corresponder a una diferencia de competencias en valores sociales diversos. Las mujeres a menudo están “en avanzada desde el punto de vista de los cambios internos que afectan la estructura de la lengua”.
Conclusión
El español es un idioma vivo y dinámico, con una riqueza de variedades que reflejan su diversidad geográfica, social y situacional. Si bien la lengua posee normas gramaticales establecidas para garantizar la comunicación efectiva, el habla individual y grupal introduce variaciones constantes, algunas de las cuales son regionalismos o jergas, mientras que otras pueden considerarse errores o vicios del lenguaje. El debate sobre el lenguaje inclusivo pone de manifiesto la capacidad del idioma para adaptarse a las transformaciones sociales, invitando a la reflexión metalingüística sobre el poder político de las palabras y las estrategias discursivas que utilizamos. La conciencia sobre estas variedades y los errores comunes es fundamental para una comunicación precisa y eficaz


