Evolución de la Novela Latinoamericana y Ecuatoriana
PODCAST
EVOLUCIÓN DE LA NOVELA LATINOAMERICANA Y ECUATORIANA
Temas y Corrientes en la Literatura Latinoamericana y Ecuatoriana
Introducción
Este informe presenta un análisis de las principales corrientes, temas y figuras relevantes en la literatura latinoamericana, con un enfoque particular en la narrativa ecuatoriana. Se aborda la influencia de movimientos europeos, la evolución de los géneros novelísticos, la representación de identidades locales y la emergente voz femenina en el panorama literario.
I. Influencia de Corrientes Literarias Europeas en Sudamérica
La literatura sudamericana ha experimentado diversas influencias de las corrientes europeas, aunque su impacto y manifestación variaron significativamente entre países.
- Impacto Diferenciado por País:Brasil y Perú: Experimentaron un mayor impacto del Barroco y el Neoclasicismo. En Brasil, las obras barrocas se caracterizaron por conflictos y contradicciones personales y espirituales, mientras que en Perú se buscó retomar los valores de la Antigüedad con una literatura refinada.
- Colombia y Chile: Se vieron más influenciados por movimientos puramente literarios como el Romanticismo, el Realismo, el Modernismo y las Vanguardias.
- Argentina: Presentó una menor influencia de las corrientes europeas, con las ideas externas conviviendo en mayor medida con tendencias puramente locales, lo que impidió que condicionaran de forma exclusiva la configuración de su literatura.
II. Evolución y Temas en la Novela Ecuatoriana
La novela ecuatoriana ha transitado desde el realismo social hacia una mayor diversidad temática y estilística, reflejando cambios socio-históricos y explorando nuevas perspectivas.
- Realismo Social y Primeras Obras (Principios del Siglo XX):
- Demetrio Aguilera Malta (1909-1981): Figura central de este periodo. Sus obras tempranas se centran en la vida de los “cholos” y “montuvios” de la costa.
- Don Goyo (1933): Narra la vida de un serrano adaptado al ambiente costeño, manteniendo su identidad primigenia.
- La isla virgen (1942): “Pinta el ambiente y el alma chola y nos da a conocer la vida del mayordomo Guayamabe, original y enigmático cholo que, fatalista e impasible, muere con su patrón cuando éste en un acceso de locura, se hunde en el manglar” (Salazar, 2000, p. 10).
- Temas Recurrentes en el Realismo Social:Representación de Choles y Montuvios: Estos personajes, a menudo “embrutecidos por su arduo trabajo y el maltrato,” son retratados con “modales violentos” y una visión de la mujer “como un objeto de placer egoísta.” Los autores, sin embargo, buscan “presentar las banalidades de una vida monótona en la que el espíritu del hombre se ve alienado por la repetición de las tareas y el aislamiento social” (SGA UNAE).
- Naturaleza y Cosmovisión: La fauna y flora de la costa son elementos indispensables, junto con una cosmovisión “marcada por la superstición,” el “maniqueísmo y la vigencia de lo mítico-mágico” (SGA UNAE).
- El Machete como Símbolo: Objeto-emblema del montuvio, “prolongación metonímica de una justicia natural que absuelve siempre al más fuerte o al más astuto.” Su presencia “anuncia siempre desgracia o muerte” (SGA UNAE).
- Oralidad y Memoria Colectiva: Un objetivo clave es la “salvaguardia de la identidad para la que se acude a la memoria colectiva fundamentada en la tradición oral.” Se usan fórmulas como “contaban” o “así lo llamaban” (SGA UNAE).
- Violencia y Ley del Más Fuerte: En obras como Los Sangurimas y Los que se van, “la violencia es omnipresente” y “la única respuesta que estructura las relaciones sociales.” Las leyes estatales son desconocidas, imperando “la ley del más fuerte y la del Talión (ojo por ojo, diente por ojo)” (SGA UNAE).
- Conflicto Racial y Explotación: Historias como “El cholo que odió la plata” de Aguilera Malta ilustran la explotación de los blancos hacia los cholos y la desconfianza hacia la “maldita plata” que “desgracia a los hombres” (SGA UNAE).
- Literatura Urbana (a partir de los años sesenta):
- La ciudad se convierte en el “territorio privilegiado de sus conflictos. Soledad, incomunicación, neurosis, competencia, definen la psique del habitante de la ciudad” (Ubidia, 2006, p. 312).
- Esta corriente, influenciada por el boom latinoamericano, continúa una tradición iniciada por Pablo Palacio en 1927.
- Autores como Abdón Ubidia (Ciudad de invierno, Sueño de lobos), Miguel Donoso Pareja (Nunca más el mar), y Jorge Velasco Mackenzie (El rincón de los justos) exploran la emergencia de una nueva época post-boom petrolero y la transformación de la subjetividad urbana (Revistas UCE).
- Exploración de Nuevos Géneros y Regiones (Finales del Siglo XX):
- Región Oriental (Amazonía): Ernesto Torres Terán (n. 1956) introduce la Amazonía ecuatoriana, explorando el mundo formado por la explotación petrolera en obras como Asedios profanos (1996).
- Novela Negra: Torres Terán también incursiona en la novela negra con Los elefantes no existen (2001), abordando temas como “el narcotráfico, el terrorismo, las misiones religiosas, el periodismo investigativo y las tribus huaoranis.”
- Género Policiaco y Novela Negra: Santiago Páez Gallegos (n. 1958) es un referente con obras como La reina mora (1997), Los archivos de Hilarión (1998), y Condena madre (2000). Juan Valdano también contribuye con Anillos de serpiente (1998).
- Función Continuada de la Novela:
- La novela ecuatoriana, al igual que a nivel global, sigue atribuyéndose funciones vitales: “describir y denunciar, en forma velada y artística, una problemática social, económica, ideológica, política, religiosa o cultural e incluso esbozar nuevas utopías como alternativas de cambio; descubrir lo invisible, lo no dicho, lo olvidado, lo marginado, lo perseguido; despertar, advertir, inquietar, difundir ideas, distraer, disertar, concienciar y desautomatizar o desembotar nuestra inteligencia, sensibilidad y capacidades sensoperceptivas” (Dialnet – El género novelístico).
III. Literatura Indígena
La literatura indígena emerge como una respuesta auténtica a las representaciones externas.
- Definición y Propósito: Se caracteriza por “pensar,” “crear,” y “re-crear” bajo sus propias estructuras y cánones estilísticos. Plasma “una forma de mirar al mundo, la recuperación de la palabra de los ancestros, sus acontecimientos históricos y su realidad actual, todo bajo el sentido de la belleza y la armonía que cada cultura posee” (Gregorio, 1998, pp. 1-3).
- Contraste con la Literatura Indigenista: Se presenta como una “respuesta” a la literatura “indigenista,” que “simuló ser escrita desde una perspectiva indígena” (Revista CIEG).
IV. La Voz de las Mujeres en la Literatura Latinoamericana
La participación de las mujeres en la literatura latinoamericana ha sido históricamente marginada, pero su reciente narrativa desafía los cánones hegemónicos, explorando nuevas formas de expresión y temáticas.
- Exclusión en el Boom Literario: A pesar de la emergencia del sufragio femenino en países como Colombia, el boom latinoamericano careció de representación femenina, reflejando una “visión mutilada del mundo” y negando a las mujeres su lugar como figuras de autoridad intelectual (Bedoya Jaramillo, Reyes A, 2015).
- Desafío a la “Literatura Femenina”: Escritoras como Mariana Enriquez y Margarita García Robayo critican la categorización sexista de “literatura femenina.” Enriquez, al ser preguntada sobre la “literatura femenina,” responde: “No. Porque es sexista” y señala que el mercado “segmenta lo literario para mantener la hegemonía,” relegando la “literatura de mujeres” a un “apéndice” (Dialnet – En estado de resistencia).
- Nuevos Lugares de Enunciación: Marta Traba (1984) afirmó que la nueva literatura de mujeres “no estaba en contra de la literatura masculina… ni por encima o por debajo de ella, sino que ‘es una literatura diferente, es decir que su territorio ocupa un espacio diferente'” (Salvador, 1995).
- Temas y Enfoques desde la Experiencia Femenina:Crítica al Poder y “Cuestión Privada”: Un elemento común en las novelas escritas por mujeres es la “construcción de un universo narrativo que pone el acento en la ‘cuestión privada’ como espacio clave en el ejercicio de la crítica al poder: el desnudamiento de sus secretos, la revelación de sus costuras” (Revistas UCE). Aunque esto es una característica general de la literatura, se resalta su uso particular por autoras como Alicia Yánez Cossío (La cofradía del mullo del vestido de la Virgen Pipona).
- Reivindicación de la Cotidianidad: Surge un universo narrativo “a favor de la cotidianidad, de la narración de las experiencias personales y de su importancia en la vida de los seres humanos.” Se reivindica el papel del ama de casa sin romantizar su servicio y cuestionando el “deber ser” social (Facultad de Minas).
- Temas Específicos: La maternidad, el desapego, y el cuerpo son abordados valientemente por mujeres, ofreciendo una “mirada femenina” que no podría haberse narrado de otra manera (Facultad de Minas).
- Activismo Político y Conciencia de Género: Muchas autoras utilizaron su escritura como una forma de “activismo político y luchar por la reivindicación de los derechos de la mujer, además de cuestionar desde sus textos el rol socialmente asignado a las mujeres latinoamericanas” (Reyes A, 2015).
- Desafío a Estándares Hegemónicos: La voz de las mujeres es un camino que “desafía a los estándares hegemónicos de la literatura, permitiendo la entrada a ella de identidades diversas, no solo femeninas, sino también con otras visiones y perspectivas del mundo” (Waldman, 2016).
- Micromundos e Identidades Subjetivas: Mientras el boom se enfocó en la identidad latinoamericana, los nuevos escritores, incluyendo a las mujeres, “giran a través de micromundos relatados con brevedad, en torno al mundo de las identidades subjetivas, personales, intimistas, es decir, las que rondan el espacio privado” (Waldman, 2016).
- Colectividad y Resistencia: La resistencia a la “colonialidad del género” no es solitaria; “una se resiste a ella desde dentro de una forma de comprender el mundo y de vivir en él que es compartida […] Las comunidades más bien que los individuos hacen posible el hacer; una hace con otro/otra, no en aislamiento individual” (Lugones 116).


