MAYAS Y AZTECAS
Civilizaciones Precolombinas – Maya y Azteca
1. Introducción: Contexto Histórico y Visión Europea del Nuevo Mundo
El descubrimiento de América planteó una nueva interrogante a los humanistas renacentistas sobre la naturaleza de sus habitantes y el origen de sus civilizaciones. La mentalidad de los viajeros europeos del siglo XIX, influenciada por corrientes ideológicas y culturales de la época, fue fundamental para entender las teorías que elaboraron sobre las ciudades mayas y sus orígenes. El Renacimiento, que se desarrolló entre los siglos XIV y XVI en Europa, se caracterizó por un renovado interés en el conocimiento clásico y un enfoque en el humanismo, valorando el estudio de la historia, la filosofía, la literatura y la ciencia, y creyendo en la capacidad humana de alcanzar su máximo potencial a través del estudio y el desarrollo de sus habilidades. Esto, sumado a la expansión territorial de potencias europeas como Portugal, Francia e Inglaterra en los siglos XV y XVI, y la influencia de la Liga Hanseática en el norte de Europa, configuró el panorama en el que se encontraron y estudiaron las civilizaciones americanas.
La llegada de los europeos llevó a la categorización del “indio” como un objeto de estudio, visto como una especie extraña y no reconocido en su calidad de igual. Esta clasificación, sin embargo, lo ubicó en una relación de poder. El método comparativo, popularizado por pensadores como Montesquieu, se convirtió en una vía para entender a la propia comunidad a través del conocimiento de otras culturas.
2. Teorías sobre el Origen de la Civilización Maya
Las fuentes presentan diversas teorías sobre el origen de la civilización maya, muchas de las cuales reflejan la mentalidad de los exploradores y estudiosos del siglo XIX y su necesidad de vincular las culturas americanas con el Viejo Mundo.
- Origen Autóctono: John Lloyd Stephens, a través de sus análisis arqueológicos, sostuvo que los mayas eran autóctonos y sus construcciones no presentaban similitudes con las ruinas egipcias. Él utilizó comparaciones con culturas del Viejo Mundo para marcar las diferencias, no para sugerir influencia maya en Europa.
- Origen Foráneo (Conexiones Bíblicas y Orientales): Otros autores, como Fray Gregorio García, enfatizaban un origen foráneo con temas bíblicos o de la cristiandad, atribuyendo a los “naturales” la construcción de los templos. Diego de Landa, por su parte, utilizó la palabra “indios” para designar a los constructores, anulando la posibilidad de un origen europeo antiguo, aunque no estaba claro para él si estos “indios” seguían siendo judíos o si el tiempo les había hecho olvidar las formas judías. Herrera, basándose en mitos indígenas, mencionó que los antepasados de los mayas decían haber llegado de oriente por mar, con la ayuda de Dios abriéndoles camino.
- Influencias del Viejo Mundo: Autores como Del Río sugirieron la influencia romana u otros pueblos del Viejo Mundo en la arquitectura maya. Waldeck hizo analogías entre el pasado hindú y el pasado maya, basándose en la reconsideración del pasado medieval y de Oriente, sugiriendo una correlación o parentesco estructural entre ambas culturas, sin una determinación unívoca de un término comparante y uno comparado.
- Conexiones con Egipto, Grecia, Caldea e India: Augustus Le Plongeon, fuertemente influenciado por la francmasonería, vio paralelismos entre los ritos de iniciación descritos en el Popol Vuh y los misterios egipcios, griegos, caldeos e hindúes. También asoció el significado de la cruz maya con la “T” mística egipcia y el dios de la lluvia, sugiriendo que este conocimiento fue transmitido de Mayax a Asia y Europa. Identificó figuras en Chichén Itzá y buscó restos para respaldar sus teorías.
3. El Popol Vuh y la Cosmovisión Maya
El Popol Vuh es un libro sagrado de la cosmología maya que ha sido objeto de numerosas transcripciones, traducciones e interpretaciones. Refleja una tradición sistemática de la vida cotidiana y los rituales sagrados mayas, plasmados en frescos, alfarería, escultura y pirámides.
- Cosmogonía y Mitología: El Popol Vuh narra la creación del Ser y del universo, y contiene mitos sobre los orígenes, incluyendo la leyenda de los niños prodigiosos (Vucub Hunahpú e Ixbalanqué) y la historia y genealogía de los linajes. La gnosis maya, o el conocimiento profundo, se devela en la criptología del Popol Vuh, transmitiendo conocimientos universales en busca de la paz y la fraternidad humana.
- Simbolismo y Numerología: El Popol Vuh y otros libros sagrados mayas recogen el pensamiento e historia de los “primeros atlantes” en América. Le Plongeon, influenciado por la francmasonería, atribuyó significados místicos a números impares como el 3, 5 y 7, asociándolos con ritos de iniciación y eventos importantes en la historia maya.
- Alegorías de Edades o Soles: Diversos estudiosos interpretan el Popol Vuh como una alegoría sobre el desarrollo de la sociedad maya-quiché, simbolizada en diferentes etapas o “soles”. Algunos ven 6 soles (Villacorta) y otros 4 (Girard), representando transiciones desde el nomadismo hasta los gobiernos teocráticos.
- El Mito del Diluvio Universal: La mitología maya clásica, como se revela en la plataforma glífica del Templo XIX de Palenque, incluye narraciones de sucesos cósmicos, incluyendo la entronización de dioses y eventos que precedieron a la creación actual, con paralelismos al diluvio en la tradición judeo-cristiana.
- Conexión con la Naturaleza y el Cosmos: La vida agrícola maya, ligada a las estaciones y a la domesticación del maíz, está unida a una matemática y astronomía, una psicología del Ser y la espiritualidad integrada en su cosmopraxis. Los mayas observaban Venus y la Vía Láctea (Wakah Chan), objetivando su entendimiento en imágenes y voz.
4. La Civilización Maya: Sociedad, Arquitectura y Colapso
Los mayas fueron una de las primeras grandes civilizaciones de Mesoamérica, con un desarrollo que abarcó desde alrededor del 2000 a.C. hasta su apogeo entre el 250 y el 900 d.C.
- Organización Territorial y Política: Se establecieron en la península de Yucatán, Guatemala, Belice, Honduras y partes de El Salvador. Su estructura política era descentralizada, con ciudades-estado independientes como Tikal, Palenque y Copán que funcionaban como centros urbanos y religiosos. La máxima autoridad política de cada ciudad-estado era el halach uinic («hombre verdadero»), un cargo vitalicio y hereditario. El territorio maya se extiende por aproximadamente 325,000 kilómetros cuadrados.
- Arquitectura y Espacios Sagrados: Las ciudades mayas no consideraban los espacios sagrados y profanos como unidades inconexas, a menudo mezclándolos, integrándolos y traslapándolos. Tanto los ritos en templos y plazas como las funciones administrativas respondían a una lógica interna ligada a la cosmovisión maya de dualidad. Las pirámides eran comunes como templos, observatorios astronómicos, marcadores solares y preservadores de la sabiduría antigua. Para el año 500 a. C., habían alcanzado proporciones arquitectónicas monumentales.
- Matemáticas y Astronomía: El sistema matemático maya, basado en un sistema vigesimal con puntos y barras, era avanzado y se desarrolló a partir del 500 a. C. Esto sustentó su astronomía, permitiéndoles, por ejemplo, realizar un seguimiento preciso de las lunaciones sinódicas alrededor del año 300 d.C.
- El Colapso Maya: A menudo se concibe a los mayas viviendo en la selva, pero técnicamente residían en un desierto estacional con acceso limitado a fuentes estables de agua potable. Su éxito dependía de un sistema de almacenamiento y gestión de agua basado en las lluvias estacionales. Este precario equilibrio hizo que incluso pequeños cambios en la distribución de las precipitaciones tuvieran graves consecuencias. El acceso y la gestión del agua fueron fundamentales para su desarrollo y, potencialmente, para su colapso. Las explicaciones modernas sobre el colapso a menudo señalan el cambio climático, específicamente la megasequía, como un factor principal.
5. La Civilización Azteca: Sociedad, Religión y Territorio
Los aztecas (mexicas) emergieron más tarde que los mayas y establecieron un vasto imperio en el Valle de México.
- Origen y Expansión: Los mexicas fundaron Tenochtitlán y Tlatelolco. En 1427 lograron su independencia y formaron una triple alianza con Texcoco y Tlacopán. A partir de entonces, iniciaron una política expansionista que les permitió dominar gran parte del Valle de México, alcanzando el grado de imperio. Los tlaotani (reyes o emperadores), desde Motecuhzoma Ihuilcamina hasta Motecuhzoma II, ampliaron las fronteras y construyeron nuevos edificios en Tenochtitlán.
- Religión y Cosmovisión: La religión azteca se basa en la noción de que prácticamente todo en el mundo contiene k’uh o es sagrado, una fuerza vital divina. Los aztecas creían en distintos niveles del cosmos: el celestial (trece cielos), el inframundo y el terrestre. La tierra era vista como un lugar efímero donde nada es eterno. El destino de los muertos no dependía de su conducta, sino del modo de morir. Los dioses mexicas eran innumerables, con sus propios nombres, oficios y señales, y se caracterizaban por su capacidad de unirse o dividirse, formando aspectos locales de deidades más generalizadas. La dualidad creadora suprema, Omeoteotl, reside en el décimo tercer cielo. Los dioses creadores, al establecer diferencias entre las divinidades, reflejaban la estratificación de la sociedad azteca. Uno de los mitos más importantes es el de la creación del quinto sol y la humanidad.
- Organización Territorial y Política del Imperio: El Imperio Azteca se basaba en un sistema hegemónico donde el control del territorio lo ejercía el poder local. Se ejercía un control directo sobre una zona nuclear e indirecto sobre zonas exteriores, compuestas por “estados clientes” y “tribus clientes”. Esto eliminaba la necesidad de un ejército permanente, utilizando el ejército imperial para amenazas o ejercicio del poder, mientras que la defensa territorial recaía en las fuerzas locales. No todos los territorios conquistados eran necesariamente tributarios, y no todos los estados sometidos tenían que ser tributarios. Los códices de tributos solo registraban a los que pagaban. Los territorios se dividían en tributarios y estratégicos. Algunas entidades políticas podían compartir un centro urbano sin ser una única ciudad con múltiples señores, basándose su fundamento en un vínculo político más que en el territorio. En este sistema de dominio personal, los señores tenían autoridad sobre la gente asociada a ellos, quienes a su vez podían tener sujetos, y existían cambios de estatus.
- Ciudades y Mercado: Bernal Díaz del Castillo describió las ciudades aztecas, como Tenochtitlán, destacando la magnitud de sus calzadas, la organización del tráfico en canoas y la presencia de puentes levadizos. El mercado de Tenochtitlán fue descrito por soldados españoles como extremadamente grande, ordenado y repleto de gente.
6. Escritura Maya y Jeroglíficos
La escritura maya era jeroglífica, con la norma general de lectura de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo en doble columna, aunque existían excepciones por consideraciones estéticas.
- Logogramas y Silabogramas: La escritura maya empleaba logogramas (glifos que representan palabras o conceptos, como el retrato de un jaguar llamado retratograma para “balam”) y silabogramas (glifos que representan sílabas, como ba-la-m(a)). Existían múltiples glifos para representar la misma sílaba. Los “complementos fonéticos” eran sílabas de ayuda para los logogramas.
- Glifos Emblema: Un “glifo emblema” era un tipo de título real o designación de nobleza, conformado por la palabra ajaw (“señor”) y un topónimo que funcionaba como adjetivo, a veces precedido por k’uhul (“divino” o “sagrado”). Estos glifos se referían a sitios arqueológicos y reflejaban una jerarquía de importancia.
- Desciframiento: El desciframiento de la escritura maya fue un proceso complejo. El “alfabeto de Landa”, aunque inicialmente considerado inútil, se convirtió en un recurso clave a pesar de no haber una correspondencia unívoca entre el alfabeto español y los caracteres mayas. Actualmente, más del 90% de los textos mayas pueden leerse con precisión razonable, y se conoce un glifo fonético para la mayoría de las sílabas.
En resumen, las fuentes proporcionan una visión multifacética de las civilizaciones maya y azteca, abordando sus orígenes, cosmovisiones, estructuras sociales, arquitectura, escritura y, en el caso de los mayas, los posibles factores de su colapso. Las diferentes teorías sobre sus orígenes reflejan las perspectivas y los intereses de los investigadores europeos a lo largo del tiempo, mientras que el estudio de textos como el Popol Vuh y las inscripciones jeroglíficas ofrece una comprensión más profunda de sus propias narrativas y sistemas de conocimiento.


